Donde hay pertenencia el alma descansa

Donde hay pertenencia, el alma descansa

Un círculo de mujeres solo es sanador cuando existe algo más importante que las palabras: seguridad.

Seguridad para hablar.
Seguridad para llorar.
Seguridad para decir lo que duele sin miedo a ser juzgada, corregida o expuesta.

Eso se construye con respeto, con confidencialidad y con una escucha que no intenta cambiar a la otra, sino honrar su historia.

Desde la mirada de las Constelaciones Familiares, este clima de seguridad tiene una raíz muy clara: el Orden del Amor de la pertenencia.

Todo ser humano necesita sentir que pertenece.
No porque haga algo bien.
No porque piense igual.
Sino porque existe.

Cuando alguien es excluido —de una familia, de un grupo, de una historia— el sistema no lo olvida.
La exclusión genera dolor, desorden y, muchas veces, repetición de destinos difíciles.

En los círculos de mujeres esto se vuelve especialmente sensible.
Cuando alguien no es escuchada, cuando se le minimiza, cuando su experiencia no es validada, algo ...

Sigue leyendo...
Close

50% Complete

Dos pasos

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.