Muchas mujeres llegan a la pareja con una intención hermosa: amar.
Pero en el camino, algo se distorsiona.
Comienzan a cuidar más de lo que reciben.
A resolver más de lo que comparten.
A sostener más de lo que descansan.
Y sin darse cuenta, dejan de ser pareja… para convertirse en madres.
Desde la mirada de Bert Hellinger, el amor necesita orden.
Y en la pareja existe un principio simple:
solo puede funcionar cuando ambos están al mismo nivel.
Si te colocas por encima, el otro se vuelve pequeño.
Si te colocas por debajo, te pierdes a ti misma.
Y en ambos casos, el vínculo se rompe.
La pareja no necesita una salvadora.
Necesita una mujer presente.
Una mujer que pueda decir:
“te acompaño, pero no te cargo”.
Ocupar tu lugar no es dureza.
Es respeto.
Porque cuando te miras como igual, el amor puede respirar.
🪷 Invitación consciente 💕
Si sientes que en tus relaciones terminas cansada o cargando más de lo que te corresponde, tal vez sea momento de mirar ese movimiento con amor.
Puedes hacerlo en un Círculo de Mujeres Mujer DALMARA o en una Constelación Fluvial, donde ordenamos estos vínculos con suavidad y conciencia.
Aquí estoy, a tu ritmo.
Si quieres profundizar en este tema, te comparto un video donde explico con más detalle por qué a veces sentimos que tenemos “mala suerte” en la pareja y cómo, desde la mirada sistémica, solemos repetir dinámicas familiares sin darnos cuenta. Tal vez al escucharlo puedas reconocer tu propia historia con más claridad y abrir un nuevo camino de comprensión y orden.
50% Complete
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.